lunes, 16 de noviembre de 2009

1999 - 2009




El Tábano de Io
Año uno/N° 6/Noviembre 2009

www.elteatrito.com

Alternativa Social Independiente
Resistencia artística contra la hipocresía y el olvido

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EDITORIAL

El Teatrito: un lugar interior manifestado en el Mundo

El Teatrito es eso, un lugar interno en el que somos libres podemos crear, juzgar y criticar las creaciones de otros; un lugar en el mundo y al mismo tiempo; fuera de este mundo actual.
En los años 60 y 70 que me tocó vivir y disfrutar, El Teatrito hubiese sido fácil de hacer, pues habría tenido aprobación, apoyo generalizado y el estímulo de difundirse enormemente con su estilo íntimo.

Llevarlo adelante en el mundo de hoy es como remar en kayak por los rápidos pero río arriba, contra corriente, como el nombre de uno de sus festivales internacionales organizados cada año.

Un lugar donde los actores, directores y los que trabajan en una obra no lo hacen por el “crédito” de figurar más destacados en la lista de “créditos” sino por hacer lo que aman estando en un reparto que tiene el mérito de trabajar sólo por eso, por ese anhelo que nos mueve y nos hace amar nuestras creaciones como si fueran nuestros hijos, sin importar lo que ganan o pierden a nivel económico, pues el dinero, el prestigio y el poder quedan allá fuera, pasando esa esquina…

Conocí a Ricardo y Amanda, sus fundadores en el 2002 a poco de haber comenzado con su 1ra obra en Mérida. Casi de inmediato sentí que pertenecían a ese antiguo mundo perdido que ellos no conocieron pues son muy jóvenes. La tozudez y testarudez de Ricardo es intensa y hace difícil un intercambio de opiniones y juicios si se oponen a los suyos, pero se transmuta en tenacidad para salvar y vencer obstáculos enormes como los que aparecen al querer hacer un festival internacional de Teatro que, a lo largo de los años, fue uniendo no sólo a Latinoamérica sino también a creadores de España, Portugal y hasta Francia.

Con medios mínimos convocaron gente que, como ellos no se mueven por los valores actuales sino los universales y tejieron una tela indestructible de arte sostenido por su sentido sagrado de la amistad y su negación a buscar diferencias de carácter, temperamento, cultura y talento, para rescatar el sentimiento que se sobrepone a todo eso; el sentimiento de pertenecer a la humanidad.

En mi caso personal, siempre me sentí pleno durante y después de una obra o una película, no feliz sino pleno, que es un concepto que yo valoro mucho más que el ambiguo “feliz”; a veces sentí esa profunda nostalgia como la que da encontrar casualmente esos recuerdos de familia que sobrevivieron generaciones sin dañarse o deteriorarse y nos hacen sentir toda la carga de las vivencias y esfuerzos de esas generaciones; a veces sentí la ira y desazón ante los hechos oprobiosos que nos denigran como seres humanos, denunciados en sus obras o películas; y también sobre todo en los FITI: experimenté la franca alegría de compartir las creaciones de personas diferentes en muchos aspectos que recorrían largas distancias para mostrarnos sus profundas e importantes semejanzas.

Pero siempre, inevitablemente me sentí pleno, y por eso le estoy agradecido.

Jorge Alvarez Zunino


O contacto com o Centro de Investigación Escénica El Teatrito, foi uma agradável surpresa que aconteceu em Março de 2006 durante o 4º festival independiente de Teatro Intimo, no México.

A receptividade ao nosso trabalho e a forma como fomos recebidos foi extraordinária. Foi muito emocionante encontrar um lar que se transformou num teatro e a arte numa forma de viver.



O trabalho desenvolvido pelo El Teatrito é a prova de que os sonhos podem ser concretizados com muito trabalho, muita energia positiva e sem medo de estar comprometido com uma forma de pensar livre e independente.



As revoluções acontecem no intimo de cada um e reflectem-se nas atitudes do dia a dia.

A ideia de um teatro independente e de uma cultura alternativa, fora da formatação das massas, é algo que nos une e nos faz ainda hoje estar ligados apesar da imensidão do atlântico que nos separa.

Apesar da distancia de um oceano continuamos a persistir na partilha de ideias e projectos. Agora que estamos mais organizados com o colectivo nuvem voadora, acreditamos que no futuro mais parcerias se possam concretizar.

Neste ano de comemorações dos 10 anos do El Teatrito queremos felicitar toda a equipa: Amanda, Ricardo, Sílvia, Camilo, Emir, Santiago e todos aqueles que acreditam no sonho El Teatrito.

Cesário e Pedro
¿Qué te dan en El Teatrito?

Por Rigel Solís Rodríguez

¿Otra vez al Teatrito? Preguntan en mi casa y en la calle ¿Pues qué te dan ahí? Tengo varias respuestas al respecto.
Una simple y sabrosa es: café y tamales. Juancho regularmente lleva uno muy rico que bebemos calientito mientras charlamos y Miguel se mocha con los de picadillo con salsa de tomate y habanero para antes o después de una buena película. Lo dan de coraza para compartir con la pura banda. A veces también hay buen vino para degustar.
Por otro lado, la respuesta retórica es que me dan la posibilidad de cabalgar en mi viejo rocín para desfacer entuertos con armadura renovada y espada intelectual. Y es que luego de las novelas de caballería llegaron el teatro consecuente, el cine de contenido, la literatura subversiva, la buena música y un chorro cultural de arte refrescante y a veces burbujeante.
La respuesta romántica incluye a todos los camaradas de por ahí. Primero los anfitriones, luego los fijos y los esporádicos, todos bienvenidos, sean viejos o chamacos, yucatecos o chilangos. Incluye también la libertad de pensamiento y expresión, sea crítica mordaz, mala leche sin piedad, sexo para la boca o búsqueda espiritual. Escarpa, sillas y mesitas atestiguan tertulias que nutren cerebro y corazón al tiempo que cultivan amistad.

La respuesta política es incorrecta ¿Y cómo chingados que no iba a serlo? ¿Qué es eso de hablar mal del gobierno, la iglesia, los ricos y los poch burgueses de la noble y moral ciudad de Mérida? Rojos, ateos, hijos de puta, juar juar juar, ñaca ñaca ñaca. Por eso algunos que no se quieren torcer no se juntan con esta chusma. El corazón está en la izquierda y me la jalo con la zurda, putos. Uuuy que siniestro es El Teatrito ¿Masinó? Seguro fuman mota y son satánicos.
Eso me dan en El Teatrito, lo demás me lo dan en mi casa y en la calle. Por eso me subo al barco de diez años y por la verga llego al carajo para mirar bien desde ahí el horizonte, negro y de la chingada para millones. Veo esta embarcación fuerte y preparada contra huracanes, así que saludo al capitán y a la tripulación para continuar el viaje por otros diez años y veinte y treinta y hasta que otras generaciones nos releven.
Con cariño para los amigos de El Teatrito, ustedes saben.

Breves comentarios al X Aniversario de El Teatrito

Sobre mi experiencia en El Teatrito

El primer contacto con este espacio fue recuerdo de muchas sorpresas, de cuando en otra ciudad y con otra edad conocí otros esplendorosos reductos de la cultura no colonizante, y fue asombro grato también que no cesó durante el brevísimo tiempo que tuve ahí.
Una de las películas más queridas se me dió en El Forito, y ahí mismo otras inolvidables reaparecieron. En este lugar escuché y hablé acerca de cosas que me parecen urgentes pero regularmente se ignoran, y aprendí. Logré además hacer un poquito de lo que creía vedado a mis capacidades: ser (por un rato) lo que no soy ni he sido.

Un lugar entrañable, pues.

¡Salud y vida a El Teatrito!
José Héctor Lara

Puebla, México.

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Un muy cordial eco saludo desde Querétaro.

Aún que en realidad conozco poco del teatrito porque he estado allí pocas veces, la infinita solidaridad que mostraron cuando estuve preso en Mérida Yucatán hacia mi persona y los otros encarcelados, y la solidaridad y el apoyo moral cuando salí; la ternura se refleja en las verdaderas artes, las artes con compromiso social, por la restauración de la conciencia social.
Si en México tuviéramos miles de teatritos en toda la república: Todo estuviera mejor.
Un muy cordial saludo para los compañeros y amigos del Teatrito, a Ricardo su esposa y peques, y todos los comprometidos con las artes y el pensamiento.
Desde Querétaro, con respeto y ternura.

Gerardo González Miranda
Editor Tele Maíz
www.koloradotv.es.tl
Coordinador Eco Aldea CaraKol

Chalmita-Tolimán, Municipio de Querétaro.

¿¡APRECIACIONES/CRÍTICAS!?

Un único mundo
Teatro unipersonal en El Teatrito

Por: Rigel Solís Rodríguez

En pleno “Festival Anual de las Artes Otoño Cultural 2009” una de las mejores actividades en materia de teatro fue, sin lugar a dudas, una que NO trajo el Instituto de Cultura de Yucatán, organizador y promotor del evento, y que por supuesto no figuraba en el programa de dicho festival. Se trató pues, de un espectáculo unipersonal venido desde Argentina gracias al esfuerzo de la compañía “D1” de aquel país y del Centro de Investigaciones Escénicas El Teatrito A. C. que justamente en el año que se nos va por el caño al sumidero cumple y celebra diez años de presencia y resistencia en esta ciudad capital del estado yucateco.
Las actividades en El Teatrito son autogestivas y la promoción se hace principalmente de boca en boca y de red en red, de tal suerte que la noche del viernes 16 de octubre fue grato encontrar mucha gente para presenciar la obra en un recinto cuya capacidad es reducida y limitada. Muy satisfactorio fue ver en el improvisado hall del teatro, en la banqueta de la calle 25 casi esquina con 14 del viejo barrio de Chuburná, lo mismo jóvenes en busca de alternativas de divertimento inteligente y expresiones artísticas no huecas, o niños que gustosamente asisten con sus padres a mirar propuestas muy alejadas de la basura televisiva, gente del quehacer teatral de la ciudad, así como buenos amigos del mundillo cultural meridano.
La temática de la obra no podía estar más ad hoc con la recién pasada no fiesta del mal llamado “Día de la Raza” y la historia muy aproximada a la del padre del mestizaje peninsular Gonzalo Guerrero, historia recordada por algunos dignos yucatecos y pretendidamente borrada por su contraparte burguesa. “En 1519, Don Santiago de Quevedo, noble español, y su flota llegan a territorio Azteca con el fin de imponer la religión cristiana y colonizar el lugar, expropiando tierras, oros y saqueando casas, en nombre de Dios. Al llegar conoce a Xochitl, una princesa nativa de quien se enamora rápidamente. Santiago, lejos de tomarla por la fuerza, pide la mano de la joven a su padre, el rey Nezahualpilli, quien le impone una serie de condiciones que Santiago cumple con el transcurso del tiempo. Durante ese tiempo, Santiago va conociendo al pueblo azteca y poco a poco va modificando sus sentimientos y convicciones y comienza a dudar sobre la existencia de un Dios tan cruel que promueva la muerte y la humillación.”

La puesta en escena resultó altamente contundente y eficaz partiendo de la dramaturgia de Gabriela Fiore y Leandro Calderone, música original de Carlos Vignola, Núria Martínez y Fernando Lerman, pero sobre todo por la excelente actuación, interpretando todos los papeles, del actor, mimo, autor y director de teatro Carlos Vignola, todo bajo la dirección general de Gabriela Fiore. Con equilibradísimo manejo del escenario, puntual gesticulación y no más de un cajón de madera y una flauta acompañando al actor de neutra vestidura, los espectadores pudimos ver a soldados españoles combatiendo con guerreros aztecas, así como la interacción de personajes unas veces en los aposentos del rey o la princesa y otras en los de un simpático sacerdote azteca. La infraestructura e instalaciones de El Teatrito contribuyeron discretamente a la calidad del espectáculo demostrando una vez más que cuenta con un excelente sitio para el teatro íntimo e independiente.
Ya en lo reflexivo, como se acostumbra en el pequeño recinto de Chuburná, al final de la obra, y luego de los mas de 30 espectadores quedarse cual paletas de hielo sin aplaudir hasta que Vignola en plena oscuridad tuvo que indicar que la obra había concluido, el público manifestó su parecer en torno a lo presenciado e hizo algunas preguntas al actor. Sobresalieron comentarios en cuanto al contenido social y de cómo se ve a quinientos años en el andar de Cronos asuntos como la conquista, la dominación religiosa y el mestizaje, pues hoy tendríamos que poner sobre la mesa temas como el intercambio cultural, el libre pensamiento, la tolerancia y fraternidad como banquete que nos saque de la desnutrición social y espiritual que padecemos como civilización.
El espectáculo se repitió el sábado 17 con más de 40 personas en el público. Bravos y aplausos para Carlos Vignola, la Compañía de Teatro D1 y El Teatrito que hicieron posible “Un único mundo” enriqueciendo la oferta artística-cultural de la ciudad.


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“Un Único Mundo” de Carlos Vignola

Por: Joregue Alvarez

Lo primero que me sorprendió de Carlos fue la exactitud de sus movimientos y el veloz cambio de personajes. Soy aficionado al Tai Chi y era evidente su experiencia en ese arte.
El argumento era sencillo y llevado con humor para suplir el conocimiento de una cultura profunda y avanzada como la precolombina mesoaméricana, pero el mensaje del título de la obra era claro en ese argumento.
Nunca existió ese “Nuevo Mundo” del que nos hablan, era sólo otra cultura, gente con diferente forma y color pero, sobre todo; con otros valores. Pero a pesar de la controversia con Portugal e Inglaterra, eran humanos, sintiendo cosas de humanos.

Cuanto más superficial: más diferencias, cuanto más profundo: más similitudes hasta llegar al centro donde todos confluyen en Uno. Asi decía mi maestro de Filosofía refiriéndose a la observación de un grupo heterogéneo de seres.
Los personajes de esta obra están llenos de diferencias exteriores, pero 2 de ellos descubren su unidad con algo tan sencillo y trillado como el amor.
No es sólo ficción. En la realidad Gonzalo Guerrero, un “conquistador” que había venido con Cortés abandonó su cultura y se hizo maya llagando a perder la vida luchando contra Cortés dirigiendo fuerzas civiles mayas y defendiendo a su familia.
Cierto que antropólogos como Gary Jennings creador del “best Sellers” Azteca, niegan su existencia, pero son productos de los mercados de ideas, (mal llamadas universidades), de EEUU y sus monos cilindreros de México.
Varias veces en la historia se dio el caso de transculturacion entre antropólogos extranjeros que hacían trabajos de campo y decidieron adoptar la cultura y modo de vida maya.
Volviendo a la obra Carlos Vignola se sintió molesto consigo mismo y se notó; por haber transpirado profusamente en la ejecución de su trabajo a causa del impiadoso calor de Mérida, pero pienso que le molestó más a él que al público.
También quizo saber si a nadie había incomodado el que se representara una obra con humor sobre una cultura tan alejada de Argentina, su país natal, como la azteca pero, en lo que a mí respecta que soy obsesivo estudioso y admirador de la cultura precolombina, no sólo no me molestó sino que me pareció un acercamiento simpático para mostrar algo más trascendente que una cultura local; la unidad esencial de todos los hombres.

CARTELERA NOVIEMBRE 2009

X Aniversario 1999 – 2009
C
entro de Investigación Escénica El Teatrito, A.C.

Temporada de otoño
Noviembre 2009

Teatro

Sábados 20:00hrs.

Ovacionada por el público, declara por la Crítica Teatral Argentina como “una obra de interés histórico-filosófico para la comprensión de la historia latinoamericana”.
“Un teatro esencial, digno de verse”.
“Un espectáculo que cambiara su comprensión de la historia de México”.





Cuando la felicidad así lo requiera...
México doscientos años de memorias insurgentes
De: Ricardo Andrade Jardí

Con: Amanda Quezadas y Silvia Sosa


Dirección: Ricardo Andrade y Amanda Quezadas

Función Revolucionaria
Un año en temporada
Viernes 20 de noviembre
21:00hrs.


Cooperación solidaria

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El Forito Cine latinoamericano a debate
Martes 20:00hrs.
"Yo, trabajador"

Aunque el espacio es para cine latinoamericano, en este caso hemos programados dos cintas extranjeras valiosas para el ciclo; Lejos de casa (Bread and Roses, 2000) de Ken Loach, sobre la organización obrera y formación de sindicatos, y Los lunes al sol (2002) de Fernando León Aranoa, sobre la vida de los "parados". Acompañadas de otras dos películas argentinas.

3 nov Lejos de casa (Bread and Roses)
Dir: Ken Loach
110 min (Inglaterra, Francia, Alemania, España, Italia, Suiza)

10 nov Los lunes al sol
Dir: Fernando León de Aranoa
113 min (España, Francia, Italia)

17 nov Próxima salida
Dir Nicolás Tuozzo
110 (Argentina)

24 nov Corazón de fábrica
Dir: Virna Molina y Ernesto Ardito
129 min (Argentina)

Entrada Libre

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El Cinito
Un espacio para ver, oír y hablar de cine
Jueves 20:00hrs.
“Sencillamente David Lynch”

5 nov The Short Fulms
Dir: David Lynch
100 min

12 nov Eraserhead
Dir: David Lynch
120 min

19 nov Wild at Heart
Dir: David Lynch
130 min

26 nov The Straight Story
Dir: David Lynch
90 min

3 dic Mulholland Drive
Dir: David Lynch
135 min

10 dic Inland Empire
Dir: David Lynch
120 min

Entrada Libre
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Talleres y Curso

Taller de Contac Improv
Imparte: Sarah Jaffe (USA)
Horario: Lunes de 18 a 20:30 hrs.
Informes: Tel: 9810914 / 9991780796
info@elteatrito.com

Nuevo Teatrito
Calle 25 # 91 Int Esquina 14
Chuburná de Hidalgo
Mérida, Yucatán, México C.P. 97200
Celular 9991780796 / info@elteatrito.com / www.elteatrito.com

viernes, 2 de octubre de 2009

REALIDADES...

Contra Cultura...


El Tábano de Io
Año uno/N°5/Octubre 2009

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Alternativa Social Independiente
Resistencia artística contra la hipocresía y el olvido

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EDITORIAL

La Realidad fingida Vs. la Realidad Concreta

Que tiempos sombríos estos en los que hablar de arboles es casi un crimen, por que supone callar tantas atrocidades
Bertolt Brecht

Pareciera ser que el sistema decadente que se nos ha impuesto en nombre de la “democracia” y el libre mercado se funda, entre otras cosas, en la mentira como arma y en la negación de la realidad substituida por otra realidad que nada tiene que ver con la realidad concreta.
Es difícil distinguir cuando los actores del sistema financiero represivo mundial mienten con conciencia o cuando en realidad su concepción fingida de la realidad de manera auténtica les impide ver la realidad concreta a la que nos enfrentamos el resto de los mortales de a pie.
Los ejemplos sobran. Basten, en México, las declaraciones del ex gerente de la coca-cola, que se ostentó, y él estaba convencido de que lo era, como presidente de México, del 2000 al 2006, quien aún se autonombra como Presidente. Y en cambio el chupacabras: Salinas de Gortari, ahora de regreso y listo a tomar el poder con sus “creaciones telecraticas” y con el “Nuevo PRI”, que se enfila para alternar en el poder en 2012, sabe que en cada palabra de su discurso se engendra, junto con el mal, la mentira sistémica, sabe que es un ladrón y no un estadista, sabe que es un cretino, pero se sabe además con el control de una clase política entreguista, lambiscona y pelele y ante una marcada incapacidad de formar y ser oposición por parte de los que se suponen, y tal vez algunos hasta se lo creen, diferentes, aunque son iguales todos ellos, los que se mantiene en el discurso opresivo de que “desde adentro se puede dar el cambio”.
No. no en nuestro país. En México también sobran los ejemplos al respecto. Todo, en los últimos 25 años, ha ido un retroceso con relación a la construcción de una sociedad democrática y justa.
Los trabajadores de hoy ya no luchan ni siquiera por mejores condiciones laborales, sino por mantener empleos donde las conquistas laborales y sociales son ya inexistentes. La violencia invade, de distintas formas, todos los rincones de la vida pública y privada. Las manifestaciones artísticas sólo son oficialmente financiadas si se someten a lo políticamente correcto y muchos creadores de todas las disciplinas artístico-intelectuales, así lo aceptan. A los jóvenes y talentosos deportistas se les censuran sus discursos y se les obligan a leer discursos mediocres, posiblemente, escritos desde Los Pinos. La prensas libre es asediada por “narcotraficantes” o vinculada con estos desde la procuración de justicia que, en realidad, sólo procura injusticia. Los paramilitares asesinos confesos de la pobreza son dejados en libertad y los campesinos en defensa de sus tierras son sometidos a tortura y siglos de reclusión. Los “representantes populares” se embuchan cientos de miles de pesos, al tiempo que cientos de miles de personas son despedidas o no tienen empleo. La sequía y la criminal política del campo pone en riesgo la soberanía alimentaria y Monsanto amenaza con contaminar el maíz originario hasta lograr su exterminio con la colaboración de autoridades de todos los niveles de gobierno. La demagogia política de izquierda y de derecha denuncia el peligro de los cambios climáticos pero no existe ninguna acción concreta para dejar de emitir gases tóxicos, bajar la producción de residuos sólidos ni menos aún para controlar racional y armoniosamente la explotación de los diferentes ecosistemas cada vez más agredidos en nombre de un progreso que nunca llega para las mayorías y que no llegará mientras el plano ecológico no pase ha ser parte del discurso fundamental de toda defensa de mejores condiciones de vida y juntos todos redefinamos la idea de progreso.
Hoy, el país, está en los más altos niveles de violencia del planeta. El Ejército se encuentra en las calles y los verdaderos delincuentes en las instituciones. ¿A quién persigue entonces el Ejército? A los grupos del crimen organizado que no se han plegado al nuevo orden porque ni ellos reconocen a Fecal como un gobernarte legitimo. Pero, por supuesto, a la disidencia social, que es cada vez mayor, pues ahí donde la oficialista oposición, es incapaz de actuar, actúan, de diversas formas la micro políticas de resistencia (oposición real), que se multiplican por todo el territorio nacional, micro organismos que se convierten en contra Estados en un intento por resolver aquello que el Estado es ya incapaz siquiera de ver. No digamos ya de entender. Políticas de resistencia ciudadana que son esperanzas desestabilizadoras, no sólo del sistema, sino de los pilares que sostienen la decadencia del mismo: la IMPUNIDAD y la mentira, con las que se “avala” desde el discurso oficial su propia corrupción.
Y en ese frente se da una de las principales batallas de nuestra contemporaneidad, de nuestro histórico momento político-social, entre un sistema financiero represivo y en decadencia, que reconoce la mentira como su realidad y la impone a toda costa, frente a una realidad concreta que no coincide con la “realidad” de los discursos y las acciones del sistema.
En la capacidad que el sistema actual tenga para imponer su falsa visión del mundo o en la capacidad de resistir y revelar la realidad concreta que tengan las pequeñas o grandes formas de organización civil se disputa el futuro. Entre la oscuridad de la injusticia y la violencia de la mentira o la luz de la ética social y la dignidad de una vida social justa. Mientras más tardemos en comprenderlo más dura y dolorosa será la lucha por conquistar la libertad y la dignidad de nuestros pueblos.


LOS QUE FUERON...

Tennessee Williams: el revolucionario tranquilo

Por: Michael Billington* - Traducción: Lucas Antón

*Michael Billington es el crítico de teatro de The Guardian
06/09/09

Con motivo del reestreno de Un tranvía llamado deseo en el West End de Londres, conmemoramos a un escritor de intensa conciencia social que observó la condición humana, sobre todo la suya, como algo ligeramente absurdo.
¿Quién es el dramaturgo preferido de Norteamérica? Un año parece ser Arthur Miller y al siguiente, David Mamet. Ahora mismo es el momento de Tennessee Williams. Rachel Weisz se estrena en Un tranvía llamado deseo (A Streetcar Named Desire) en el Teatro Donmar de Londres. El próximo diciembre llegará al West End una Gata sobre el tejado de zinc caliente (Cat on a Hot Tin Roof) afroamericana y procedente de Broadway, con James Earl Jones y Adrian Lester como protagonistas. Y entre ambas, el estreno absoluto en Europa de una obra olvidada de 1937,Tormenta de primavera, (Spring Storm) en el Royal Derngate de Northampton. Pero, pese a todo nuestro entusiasmo por Williams, creo que todavía nos equivocamos sutilmente con él. Lo más habitual es que se le denomine dramaturgo "psicológico", pero con ello se ignora su radicalismo social y político, así como la riqueza de su talento para la comedia.

Por supuesto, la manera de considerar a Williams ha evolucionado con los años. Cuando se vio el Tranvía por vez primera en Londres en 1949, en una producción dirigida por Laurence Olivier con Vivien Leigh de protagonista, se tomó a Williams por un obsceno vendedor de inmoralidades. El enfrentamiento entre Blanche Dubois y Stanley Kowalski puso a la prensa británica de los nervios: Logan Gourlay, del Sunday Express, habló en nombre de muchos al condenar la obra como "los progresos de una prostituta, la fuga de una ninfómana, los desvaríos de una neurótica sexual". La obra fue atacada en el Parlamento por "baja y repugnante", y el Consejo de Moralidad Pública la consideró "salaz y pornográfica". Cuando La gata sobre el tejado de zinc caliente tuvo su estreno británico en 1958, se hubo de presentar bajo el cortés disfraz de "función de club" para que el gran público no se sintiera corrompido por la discreta sugerencia de que su héroe, Brick, es gay.
A Dios gracias, hemos superado la idea de Williams como sensacionalista sexual. Ahora tendemos a poner de relieve su lado lírico, compasivo. Se le ha descrito como "el poeta de las almas perdidas" e intentamos poner de relieve su empatía con quienes sienten su espíritu herido. En esta lectura, la tónica la da el errabundo Val en el Orfeo desciende (Orpheus Descending) de Williams, al decir: "¡Estamos todos condenados a celdas de aislamiento en nuestra piel, y de por vida!"
Sería el último en negar la conmovedora poesía y la soledad de la que se hace eco, pero pasamos por alto el lado más robusto de su talento. Sus obras ofrecen un retrato aplastante de los feos prejuicios del Sur norteamericano; reconocen las realidades de la economía, y siguiendo el espíritu de su admirado Chejov, son tan cómicas como trágicas. Para comprobar la intensa conciencia social de Williams, producto de educación episcopaliana, no hay más que examinar su vida y sus cartas, lo mismo que su obra. Viajando por el sudoeste de los Estados Unidos en 1939, escuchó atentamente las historias de las familias empobrecidas y sin trabajo, compartiendo sus exiguas raciones con sus hijos. Detestaba además el racismo.. Consternado al no poder evitar que El zoo de cristal (The Glass Menagerie) se representara para un público exclusivamente blanco en la capital, Williams escribió al New York Times en 1947 que "en cualquier contrato que cierre se habrá de incluir una clausula para que la obra se mantenga fuera de Washington mientras continúe esta práctica antidemocrática". Le influyeron las teorías de Erwin Piscator, colaborador de Brecht, un emigrado alemán que dirigió el Taller Dramático de Nueva York y tuvo un papel decisivo a la hora de poner en escena una temprana obra de Williams de un acto, El largo adiós, (The Long Goodbye) en 1940. Las primeras obras de Williams, sobre todo, revelan a menudo una fuerte determinación social, lo que queda demostrado con el reestreno por parte de Trevor Nunn's en el National Theatre de En torno a los ruiseñores (About Nightingales). Escrita en 1938, esta obra dramatizaba gráficamente a un grupo de presos que desafiaba el poder a lo Mussolini de uno de sus brutales guardianes. Este instinto antifascista fue uno de los principios rectores de Williams.
En este sentido, Un tranvía llamado deseo es un ejemplo probatorio. Hay para quienes la obra es una vindicación de Stanley Kowalski, que consigue vengarse finalmente de su cuñada, Blanche, que se ha entrometido en su feliz hogar de Nueva Orleans dándose aires extravagantes (no es de extrañar que John Osborne estuviera entre los fervientes partidarios de Stanley, escribiendo que "la hembra debe caer hasta el lugar en el que debería estar: sobre su espalda"). Pero hay otra manera de considerar la obra, brillantemente articulada por el crítico y director norteamericano Harold Clurman en 1948. Para Clurman, Blanche representa "el instinto poético y la aristocracia del sentimiento martirizados", mientras que Stanley es todo músculo, indolente sensualidad y burda energía: "su mentalidad proporciona suelo al fascismo, visto no como movimiento político sino como forma de ser". Yo creo que la obra no es tan en blanco y negro como para esto, y exige un equilibrio más delicado en sus simpatías: pero era exacto ver el Tranvía "como un producto absoluto de nuestra vida de hoy en día". Era una respuesta directa a la Norteamérica de finales de los 40, en la que el materialismo machista prevalecía sobre los valores espirituales y artísticos.
Antes de que Williams entrara en lo que él mismo llamó su "época de colocón" de la década de los 60, en la que la bebida y las drogas sofocaron su talento, su tema fue Norteamérica en su sentido más amplio y político. Hasta Camino Real (Camino Real), cuyo estreno data de 1953, y que muestra aparentemente a un Williams simbólico hasta la náusea, resulta ser una vívida metáfora de la Norteamérica de los años 50. Situada en una plaza que se viene abajo, la obra reúne a un grupo de idealistas románticos destinados al fracaso, entre los que se cuentan Don Quijote, Lord Byron, Casanova y Marguerite Gautier. Lejos de ser una vaga fantasmagoria, la obra era una respuesta directa y apasionada a una Norteamérica en la que, tal como dijo Williams, "se había secado la primavera de la humanidad"; la demagogia fascista del senador McCarthy era omnipresente. Curiosamente, Camino Real apareció el mismo año que El crisol (The Crucible) de Arthur Miller, y se oponía de igual modo al ethos de la época. Williams fue uno de los primeros en protestar por la retirada del pasaporte a Miller por parte del Departamento de Estado norteamericano, y siguió siendo un escritor implícitamente político hasta entonces, incluyendo Orfeo desciende, estrenada en 1957. En la obra, la heroína descubre que su padre fue asesinado por el Ku Klux Klan al no haber llegado a poner en práctica la discriminación racial. Williams es conocido como explorador de paisajes interiores; lo que echamos de menos es su capacidad de registrar y luchar contra cualquier forma de prejuicio, intolerancia u opresión.

En sus mejores momentos, Williams definía a Norteamérica en los peores. Si bien, pese a toda su empatía, veía la condición humana, y sobre todo la suya, como algo ligeramente absurdo. Alguna evidencia tuve de esto en mi único encuentro con él, en el programa Start the Week de Radio 4, en 1978. Me habían pedido que entrevistara a Williams en torno a su obra, descarnadamente autobiográfica, Vieux Carré, que acababa de estrenarse en Londres. Me habían dado instrucciones de comenzar con un resumen del argumento, y mientras describía los forcejeos del héroe-escritor, que vive en un bloque de apartamentos de Nueva Orleans rodeado de gente famélica, alcohólicos y exhaustos, oí un estruendo de risas del otro lado de la mesa. Al principio, pensé que se trataba de un comentario sobre mi torpe sinopsis. Poco a poco, me dí cuenta de que eran las risotadas de un escritor que veía sus propias tribulaciones como algo desternillante en el recuerdo. Recordé que un año antes la dirección del Teatro Shaw de Londres le pidió que saliera de una de las representaciones de El zoo de cristal, porque su incesante hilaridad ante esta remembranza de su propia juventud molestaba al resto del público.
El don de Williams para la comedia procede en parte de su temperamento y en parte proviene de una herencia sureña que se extiende de Mark Twain a Carson McCullers, y que impregna buena parte de su obra. Se puede ver en La gata sobre el tejado de zinc caliente como una tragedia de autoengaño, en la que el héroe, Brick, no puede reconocer su homosexualidad más de lo que su padre, Big Daddy, puede reconocer su cáncer. Pero, tal como nos recordó la soberbia producción de Howard Davies en el National en 1988, la obra es también muy graciosa. Se abre con un divertidísimo monólogo de Maggie la Gata, en la que ella protesta contra los "monstruos sin cuello" engendrados por su cuñada incesantemente fecunda. Williams también podía ser procaz y dionisíaco. En La rosa tatuada (The Rose Tattoo), una devota viuda siciliana-americana, Serafina, despierta de un periodo de tres años de luto con la llegada de un bufón sexy y musculado. La visión de Zoe Wanamaker, en el reestreno más reciente, luchando por salir de su faja pantalón a tiempo para llegar a la cita con su amante es de lo más cómica. Por supuesto, en un plano más hondo, la obra trata de la fuerza de la renovación en la vida humana y la necesidad de romper con el pasado.
Algunas de las obras posteriores de Williams bordean la autoparodia, pero sus mejores obras sobrevivirán a los estragos del tiempo por una serie de razones: su capacidad de escribir grandes papeles para los actores, por un lado; su instintivo amor por los marginados y derrotados, y su ferviente oposición a cualquier forma de tiranía, ya sea doméstica o política. Tal como escribió una vez (y es llamativo que empleara mayúsculas): "ser un artista es ser un revolucionario" cuyas palabras son siempre temidas e incomprendidas. Es hora de reconocer que, dentro de ese complejo estado de Tennessee, había un rebelde nato.

CIRCULO DE ESTUDIO

Jerarquía o Saberes

Por: Camilo Solís

Nos enseñan que educación es cumplir con un esquema de niveles o grados de aprendizaje y como alumnos recorremos en este proceso, los programas de estudios que integran conocimientos básicos, para aplicarlos en esa etapa y en los siguientes niveles que exigirán distintas formas (quizá más complejas) en la comprensión y aplicación del conocimiento.

En la educación de escuela, hay un momento en el que se dice haber llegado a estudios superiores, entendiendo estos como estar en uno de los niveles más altos del conocimiento, idea que resulta, desde las bases educativas que nos llevan a tal nivel, ilusoria y sobreestimada.

Primero, por la idea de pasar niveles previos para alcanzar cada vez más formas de conocimiento, teniendo durante los años de primaria, mayores opciones de conocer distintas ciencias que en los mismos estudios superiores. En lo superior, los conocimientos se segmentan, se reducen a conglomerar lo más posible de elementos de una sola disciplina, y a emplear nociones de otras para revalidar o complementar a la propia.

Esto con el fin de especializarnos pues en cada uno de los campos del conocimiento hay amplia diversidad de perspectivas para entenderlas y aplicarlas, pero la especialización hace que cada quién, dentro de su disciplina, tienda a reducirse a ella.

Podemos pensar que se resuelve con la llamada interdisciplina, que si bien es cierto que de ella surgen y se validan hasta hoy, nuevas ramas del conocimiento, en más de las veces está aplicada a razón de argumentos académicos, y muy poco a razón práctica social y laboral, mucho menos para fomentar proyectos de trabajo interdisciplinario con el fin de colaborar directamente y sin mediadores, en los distintos casos donde la tan comentada repercusión social del saber halle lugar.

En la variedad de saberes de los primeros años de estudio tal vez no encontremos el carácter especializado de un conocimiento universitario, pero la especialización no necesariamente es un conocimiento superior, aunque el atractivo de establecer y apropiar jerarquías así lo afirma. La estructuración educativa en la superación de niveles o jerarquías, es un esquema que tiene mucho de supuesto, y aunque ello sea obvio para muchos, no deja de ser implantado como una realidad que define quiénes son los que saben y quiénes no, o quiénes saben más y quiénes menos.

Los niveles y procesos educativos no se establecen por igual en todos los Estados, ni siquiera están por igual dentro de un Estado específico. Una estudiante de Texcoco, desistió de hacer su estudios en la Preparatoria 1 de Mérida, porque lo que ahí enseñan ella ya lo había estudiado desde la secundaria en su región. También en Mérida, los alumnos del Piaget obtienen más elementos para el análisis y la discusión de conocimiento, que los alumnos de Preparatoria 1 y Preparatoria 2, famosas por sus estrictos maestros.

Da lo mismo el nivel de estudios donde estés si no se aplica la estrategia educativa que libere la curiosidad de conocer, entender, saber y practicar. Sin ello, se hace de cualquier nivel una simple categoría con licencia. He escuchado a universitarios preguntar en qué carrera está, a una persona que les habló con cierto conocimiento sobre temas sociales, y les ha aclarado que es de preparatoria. La posibilidad de adquirir conocimientos, aplicarlos y promoverlos tiene más bases que los avalados por instituciones y jerarquías.

Habría que abarcar más momentos de contradicción y aciertos del saber distribuido en jerarquías para dar un criterio al respecto, pero en lo que no hay duda es que repercute, cuando se llega y avanza por los supuestos niveles superiores, en la asimilación y mantenimiento de la desigualdad social entre semejantes.

El Estado tiene la obligación de emplear los recursos públicos para garantizar estudios preescolares, de primaria, secundaria e incluso preparatoria, pero al momento de querer ingresar a los estudios universitarios, hay casos en que ese derecho, recibiendo parte de los impuestos que paga la ciudadanía, se establece como si se tratara de un privilegio.

Para mantenerse en la universidad pública de esta región, la Universidad Autónoma de Yucatán, es requisito pagar anualmente desde setecientos pesos o hasta más dependiendo de la Facultad a la que te inscribas, y también se paga por dos o hasta cuatro transportes en total al día para ir y venir de la escuela, además de pagar el costo de los materiales de estudio que regularmente se necesitan. Todo ello es insostenible para una gran cantidad de personas que busquen ingresar a la universidad, pues incluso los que desean estudiar y tiene un trabajo para sostenerlo, tendrían que dejar su empleo para asistir a los horarios de escuela, y la becas dirigidas a estudiantes también piden como requisito que el estudiante no trabaje, lo cual de nuevo complica la opción de estudiar y trabajar al mismo tiempo.

Vemos que desde tal caso se contradice el concepto de educación pública, pues gran parte de la población no podrá participar en ella, pues dentro de una lógica de orden jerárquico, muchos carecen de los requerimientos económicos para acceder a ese derecho a la educación trastocado en privilegio. Sin embargo, al seguir siendo universidad pública, continúa recibiendo recursos federales y estatales, no en miles de pesos, sino en millones, sumados a los pagos de inscripciones. Si hay millones en recursos federales y estatales ¿por qué existen las cuotas de inscripción? Mucho se justificará en lo que se emplea en las aulas: pizarrones, sillas, mesas, computadoras, libros y demás, pero la inversión más constante es destinada a salarios que también se distribuyen por jerarquías. Sólo en el edificio central de la UADY, el rector cobra mensualmente cerca de ochenta mil pesos, sin contar los viáticos, esto aunado a los salarios mensuales que en cada una de sus secciones administrativas reciben los empleados en ellas, salarios que oscilan entre los cuarenta y cincuenta mil pesos mensuales.

Si vamos hacia cada Facultad, los directores también reciben un salario que llega a treinta mil pesos mensuales, los maestros un poco menos, pero cabe señalar que sus salarios varían dependiendo de en cuál Facultad trabajen. De tal forma, la universidad pública que abrió sus puertas para que la población accediera al conocimiento, se encuentra dirigida con más afán de ser partícipe en dar continuidad a jerarquías que mantienen la desigualdad, y así lograr que socialmente se acepte dicho rumbo como si fuera ley suprema, siendo esto lo representativo de su repercusión social.

Aunque sea complejo cambiar que la educación se distribuya por grados, momentos y niveles, ello no significa que el saber sea motivo para subsidiar privilegios de jerarquías, porque los recursos asignados a la educación pública son para posibilitar el aprendizaje y la enseñanza, lejos de exclusiones que interrumpen la voluntad de compartir el saber.

EN VOZ PROPIA


Indignada mayoría de edad
Una experiencia en la promoción y defensa de los Derechos Humanos en Yucatán
(Segunda parte)

Entrevista a Rául Lugo

El Tábano de Io:Y bajo más o menos por ese camino de intentar compartir, a mí me preocupa mucho la realidad que veo en el país, y hablas tú de, bueno, igual el camino de la violencia no debería ser el camino, pero finalmente la miseria es violencia, la sistemática violación a los derechos humanos es violencia, y bajo esto, hay tiempo para seguir buscando los cómos o tendría… es pregunta, bajo la experiencia que tienen comunitaria y lo que están haciendo, o crees que habría que empezar a acelerar estos procesos de reproducción, más que reproducción, de ir aprendiendo, enseñando, a mí me gustó esto de la reapropiación de la historia, yo siempre he creído que no puede haber justicia social si no hay una memoria histórica y quizá lo que más nos han robado, no sólo a los pueblos indios sino a la fundación de México como tal, es eso, la memoria histórica... Entonces, viendo eso, quizá con tiempos más occidentales, por decirlo de alguna manera, ¿va a haber tiempo?, o sea, cómo va el país, que está pasando, me interesaría mucho conocer la opinión de un grupo que tiene 18 años trabajando sobre los derechos humanos desde la experiencia que acabas de platicar, y bueno, la realidad hoy, para dónde vamos y hacia dónde nos van a llevar, y cuánto más tenemos que aguantar, con 45 niños quemados en una guardería que no tendrían que estar quemados, es un ejemplo, cuántos niños más vamos a dejar que se nos mueran.


Raúl Lugo:
Creo que este es un momento de especial gravedad, lo digo con toda la seriedad que puedo decirlo, sin simples futurismos o alarmismos creo que por ejemplo, todo, el último tema del voto nulo, el nivel de descrédito de las instituciones está históricamente hablando en su nivel más bajo, es descrédito, es desconfianza, indiferencia. La gente está en un mundo y los políticos en otro, y creo que en la coyuntura de una separación tan tajante, entre los que forman el país y quienes supuestamente tienen su representación, es un momento de extrema debilidad del sistema completo. Qué hace uno, yo, no se cuánto este asunto del tiempo concreto lineal, si el 2010 y sus cabalísticas campanas tengan algo que ver, pero nosotros estamos concientes de que hay que hacer un doble trabajo, nosotros tenemos que hacer el trabajo que estamos haciendo, de todo lo que hemos hablado, de reproducción de la historia, de construcción de autonomías, de capacidad de incidir en la mentalidad colectiva, de que hay otra manera de ver las cosas, otra perspectiva de construir el mundo, que aquí el problema no está entre pri, pan, prd, psd, lo que sea, sino que aquí está entre de un sistema auténticamente democrático que parta de los intereses de las mayorías, que se reconstruya a cada rato, que tiene que hacer inventos, están las autonomías zapatistas que nos inquietan.
Creo que aquí el asunto está en cómo tenemos que replantear el mundo, nuestra convivencia como país, nuestra convivencia como pueblos diferentes en una misma nación o de naciones distintas en un mismo Estado. Eso es lo que tenemos que seguir haciendo, esa es nuestra tarea y creo que por buena o mala suerte tenemos que prepararnos a hacer el papel que le toca a un equipo de derechos humanos en situaciones de conflictivilidad grave. Tenemos que adiestrarnos para la total independencia de otros poderes políticos, económicos y religiosos, estar dispuestos a ser testigos puntuales, documentadores de los actos cada vez más graves de represión, escudos humanos en algún momento, con funciones de mediación siempre de parte de las víctimas, sí, a lo mejor vamos a tener que… yo en realidad no sé cuánto tiempo haya, no sé este hartazgo en qué pueda desembocar.
Sí creo que la revolución que viene va a estar poco atenida al esquema educativo que tenemos que como que la revolución incendiara al país entero simultáneamente como lo presenta la historia oficial y a Pancho Villa, Francisco I. Madero todos sentados como que en el mismo altar, no, con todas estas contradicciones internas, con brotes por muchas partes pero sí creo que sí están los gobernantes de fertilizar mucho el terreno para un brote de inconformidad que pueda tener rasgos no precisamente pacíficos, el largo camino de estos años de criminalización de la protesta, de meter a la cárcel, de mantener la impunidad. Ahora lo vemos desde este caso, llevamos, no sólo desde nuestra fundación pero casi, llevamos más o menos 12 años con este caso de don Ricardo, ahora estamos en las últimas cosas delante de la comisión interamericana de derechos humanos, el Estado mexicano acaba de mandar su respuesta, y es una respuesta de 192 páginas que punto por punto va tratando según esto, de deshacer los argumentos de don Ricardo que somos nosotros los que lo ponemos delante de él así, entonces, me doy cuenta de que firman su sentencia de muerte, o sea, a nivel internacional ponen todo el aparato del Estado mexicano. Sus mejores especialistas que están allá en Nueva York para hacer el montaje de una respuesta de 192 páginas para no reconocer la negligencia del abogado de Tekax que no hizo su defensa, para no reconocer que el Estado cometió un error con ese señor. Digo yo, cuando uno ve a un Estado invirtiendo tantos recursos, tantas personas para el maquillaje de su rostro uno se da cuenta de que es un gigante de pies de barro. Entonces, uno no tiene que desearle mal al Estado, el se encarga de hacerlo.
No sé que responder a este asunto de si habrá tiempo o no, creo que las cosas que alcanzamos a tener claras en línea de trabajo, tenemos que empeñar todas las fuerzas en hacerlo como si no hubiera una revolución a la puerta, hay que hacerlo al mismo tiempo, entonces estar haciendo todo lo posible por este caminar, para que incluso esta tejida de redes, por ejemplo, entre la comunidad indígena a propósito de la reapropiación de la historia va a servirnos para muchas cosas, no solamente para eso, o sea que en momentos de crisis el hecho de poder tener contactos y saber dónde están compañeros que comparten el espíritu de la resistencia va a ser muy útil en estas andanzas.

El Tábano de Io: Eduardo Pablovski tiene unas tesis que el denomina micropolítica de resistencia, parte de la idea de que no se trata de tomar el poder sino de que estos pequeños grupos o colectivos, estos numerosos pero pequeños movimientos, como podría ser Indignación, deben volverse alertistas; su trabajo es alertar de cómo interpretan que puede venir el asunto tratando de crear siempre subjetividades, si no necesariamente de resistencia, si de cambio, capaces de no quedarse con esta idea de la opresión y seguir viviendo con el miedo, finalmente todo lo que nos dicen que va a pasar si cambiamos, ya nos está pasando, crees que bajo algo parecido a esto, Indignación es eso, una micropolítica...

Raúl Lugo: No conocía esa presentación teórica del asunto pero sí creo que es en una buena parte con lo que nos identificamos ahora, nosotros constantemente cuando en la reunión del Equipo, dedicamos un tiempo al análisis del país, un poco más macro del país, para bajar el rostro, la perspectiva que vemos es esa, la de los pequeños movimientos, por ejemplo: todo este temor de la clase política, de todos estos asuntos que a lo mejor resultan siendo más inofensivos de lo que pensábamos, como el voto nulo, pero esta aglutinación más allá de sus diferencias políticas, si es que las hay, para decir “es una barbaridad eso contra todo lo que hemos logrado”. Es un poco ese mismo retrato de don Ricardo, es toda la clase política a la defensa de su propio interés. Esos movimientos son buenos porque desnudan ese tipo de intensiones, y sí, cuando hacemos el análisis vemos que sí, una buena parte del trabajo va a estar marcada precisamente de eso, o sea, esta cosa de la alerta continua, claro, encontrando los resortes para que la alerta pueda funcionar.
Por ejemplo, nos dimos cuenta de eso en una evaluación, nosotros intentamos haceles ver a los indígenas mayas que la “ley indígena” que pretendía presentar el gobierno les iba a dar en la madre, ¡nos parecía que descubrimos el hilo negro!, y fuimos a las comunidades para lograr que se levantaran contra la imposición de una ley que regiría su vida y en la que no habían sido consultados, y cuando íbamos y les decíamos, “pues, todas la leyes han hecho eso”, “¿van a hacer una más?” era su respuesta, no paresia tener eco, no era el clavo del hartazgo para ellos, hasta que llegamos a otra historia que sí nos ha dado mejor resultado, pero sí creo que eso, eso va a ser. La alertas ¿quién dice eso?

Tábano de Io: Eduardo Pablovski, psiquiatra, dramaturgo, actor, Argentino creo que es de las mentes más lúcidas que hay hoy en el continente. en cuanto a esto, la micropolítica, bueno, él la define así, es ya un término, que un poco nosotros seguimos definiéndonos como y en otras partes del continente las micropolíticas son los pequeños colectivos, los permacultores que están enseñando a las comunidades otras formas menos agresivas contra el medio ambiente, etc, cada uno hace una pequeña alerta que al final se va convirtiendo en algo que puede inferir en la macropolítica.
Por ahí en los años 70s había un texto no recuerdo el nombre de autor, que decía “el objetivo tendría que ser cambiar el mundo sin tomar el poder” ¿crees que esto es posible, que puede haber una solución?

Raúl Lugo: Bueno, nosotros como somos muy afines al zapatismo, nos damos cuenta de que también otro poder tiene que ser posible, sino, es un problema, yo creo que en general los movimientos de resistencia cada vez se plantean con más claridad, su intención no es quitar a los que están para poner a otros “que son más buenos”, sino hacer una modificación radical de la estructura de participación y toda la política. Entonces, sí, creo que uno de los más grandes problemas en época de crisis como las que estamos, desde momentos de gravedad, alcanzamos a tener más o menso claro, lo que no queremos. La construcción de lo que sí queremos es más difícil, sobre todo por todos y por todas, entonces es un lío de cómo hacerlo, pero sí, por eso me gusta esto de Pavlovski, porque me suena mucho a eso de que las rebeldías se encuentran y que resistencias diferentes pongan cada quién lo suyo, pues en el acopio que tenemos que hacer para la construcción, tiene que haber muchas visiones. Sabemos cuál es la única visión que no tiene cabida en este asunto, que es la que domina, la que ve en los demás un instrumento para explotar, abusar. Sabemos cómo liberar y sabemos de las experiencias fallidas como de este asunto de los partidos, eso que quiere decir, cómo nos planteamos, van a haber partidos o no van a haber partidos, qué tipo de representación tiene qué haber, eso está por hacer todavía, pero con que cada vez nos quede más claro, que no funciona y qué experiencias no repetir, ya es una cosa bastante buena ¿verdad?

Hay algunos que opinan que los momentos de caos son muy peligrosos porque los más grandes aprovechan el caos y se comen a los más pequeños, esto creo que es cierto, la anarquía simplemente puede recaer sobre los débiles, pero cuál es entre comillas el orden que se debe construir... A encontrar una manera de decirles, yo no te he otorgado el poder para hacer eso.

El Tábano de Io:
Eso, o que nosotros entendamos que ellos no pueden seguir tomando decisiones sin nosotros, donde entendamos que el poder es nuestros no de ellos, y nuestro, no se refiere a en general, lo tenemos nosotros y no ellos, cada uno ha otorgado una parte de su dignidad de su persona, para que ellos tomes esas decisiones por uno. No quiere decir que la estructura del Estado no lo pueda a hacer, todo Estado va siempre a tomar una decisión, pero por ejemplo, para mí particularmente que vengo en camión todos los días, me parece sumamente caro el transporte y sumamente deficiente. Son pocos los camiones que vienen a Chablekal, porque no hay una maquiladora, porque en donde hay maquila pasan el doble con el rato que espero con mi hijo el camión. Y todos los días veo cómo manejan los choferes y sé que me la estoy jugando, no sé si voy a llegar a Chablekal, ni si voy a regresar, y lo digo muy en serio, y sin embargo escucho todo el tiempo que los propietarios de la concesión, porque ni siquiera son los dueños, el transporte público es algo que tendrían que darnos el Estado, se quejan de que “el negocio no funciona”, de que “ganan muy poco”, y quieren subirle al pasaje, pero jamás de que lo van mejorar, o de que el subirle va a hacer que realmente mejore, o que uno sepa que esta pagando 6 pesos con la absoluta garantía de que va a llegar sin ningún riesgo a su destino.
Si nosotros cambiáramos nuestra estructura de pensamiento y nos diéramos cuenta de que la decisión de que esté concesionado el medio, en este caso los medios de transporte públicos es nuestra y no de la “autoridad” ¿crees que podría modificarse algo?

Raúl Lugo: Bueno, es un elemento a favor de la modificación, sin duda, me parece muy importante, es el qué, el problema depuse es el cómo. Sí, en la medida en que crezca más el movimiento, además de la reapropiación de la historia, la reapropiación del poder, es decir, esta conciencia original de que son mandantes, mandatarios, no andantes, que nosotros somos los mandantes y ellos lo que obedecen, este mandar obedeciendo de los zapatistas. Creo que en la medida de que eso crezca, como estructura de cabeza, genera un montón de cosas después. Y creo que hay ocasiones de movimientos muy inciden… supongamos, con eso de que dices del periférico, que hay gente que decide bloquear, creo que hay allá una semilla que va más allá del simple cuidado de la vida, lo hacen porque en realidad están arriesgando la vida cuando cruzan, pero la acción tiene potencialidades más grandes. Significa decir, no, aquí no va a circular la minoría del automóvil no va a circular si no se garantiza la seguridad de la mayoría.
Cuando hay eso y cuando se le obliga al Estado a tener que reconocer que efectivamente hay un hueco en su atención, eso, por un parte desnuda al Estado, porque es un Estado hecho para los automovilistas y las empresas automotrices, son un poco los segundos pisos de López Obrador, es decir, indica cuál es la opción fundamental del Estado, al servicio de quiénes están, pero al mismo tiempo una acción de ese tipo fortalece la conciencia de la gente que la realiza. Claro, después de eso pueden entrar muchas mediaciones políticas, te prometo esto, pero, y entonces claro, se hace el primer puente, además lleno de propaganda y no pagado por el gobierno porque ahí está el consorcio que además se jacta de hacerlo… y todo este tipo de cosas que, es la manera, es una batalla, una batalla en la que están metido una complejidad de intereses, y que el grupo en resistencia, la persona, tiene que hacer el esfuerzo en una mirada lúcida en saber qué caminos pueden favorecer lo inmediato y qué caminos en cambio inciden más en el cambio de mentalidad colectiva e ir escogiendo uno y otro si es la necesidad, si se necesitan incluso estrategas para la lucha por la destrucción de este Estado como estamos.
Nosotros vemos ya no por el trabajo que hago aquí, en Indignación, sino por el trabajo que tenemos en la escuela, que con respecto al pueblo maya a todo este asunto del medio ambiente es muy importante, es otra de las claves. Que comienza por lo que era hasta hace poco una simple añoranza por el trabajo del campo, que el campesino había dejado de ser y que vivían enclavados en el ambiente rural pero trabajando para las maquiladoras, y cuando hay la recuperación del trabajo de las tierras se renueva la conciencia de pertenencia a un mundo que es más amplio, al cuidado del medio ambiente, eso también convierte, porque realmente se hacen responsables, es decir, asumen su responsabilidad y se plantan delante del Estado a reclamarle lo poco que ha hecho a favor y lo mucho que ha hecho en contra del planeta. Y son así en diferentes ámbitos, sumas de resistencia a la hora de que se manifieste el hartazgo general, sobre todo en las… creo que es mas difícil, bueno, no sé si generalizo, pero creo que es más difícil encontrar los resortes de resistencia en las ciudades, no porque no los haya, sino porque fácilmente son cooptados y son controlados, que en el ambiente rural
Pero hay también otros grupos, yo lo veo en el caso de los jóvenes, en realidad vivimos en un país en el que casi casi está prohibido ser joven, entendiendo por ser joven, pues ser rebelde, vestir distinto, pensar otras cosas, ¿verdad? hay verdaderas persecuciones y razzias, o sea un Estado discriminatorio con los jóvenes, no tiene mucho futuro ¿no?

(Continuará)

¿¡APRECIACIONES/CRÍTICAS!?

Mi perpetuo cine mexicano

Por Rigel Solís Rodríguez

Julio César Sánchez, mejor conocido como Tarrajas, salió de la chamba como todos los días tras checar puntualmente su tarjeta a las seis de la tarde en la fábrica de prótesis dentales, ubicada en la ciudad industrial por donde se despide fastidiado el sol que por poco no les ve la cara a los obreros. Tenía la esperanza de llegar a las ocho a su casa para cenar con su doña y sus dos chavos que van en el turno vespertino a la secundaria. El viaje dura casi dos horas en camión hasta la colonia San Camilo, que atestigua primero que todos, el acto en que nuestro celestial rey se quita los chemes de los ojos.

Después del rito familiar aderezado con pan francés y frijol colado, Tarrajas decide, como casi todas las noches, mirar una película mientras descansa su carne molida en la plácida hamaca del nido matrimonial. Toma para ello el devedé que adquirió por veintinueve pesos hace unos días en el botadero de la sucursal de la cadena de supermercados gringa que le queda más próxima. Eso de la crisis está cabrón pero él adora el cine nacional.

Una historia cotidiana y podríamos decir trivial, con un argumento sencillo pero bien estructurado que en manos de un genio del arte cinematográfico, como lo fue Luis Buñuel, se vuelve un homenaje a la clase popular al tiempo que un ejercicio narrativo, pero sobretodo descriptivo de la realidad social del México que pocos mostraban a principios de los años cincuenta. Es “La ilusión viaja en tranvía” una obra discreta del director español que nos asoma a los barrios pobres y el diario (sobre) vivir de la gente olvidada, película que después de medio siglo todavía nos motiva a reflexionar y parece que permanecerá por siempre.

A Tarrajas le vale sombrilla que si el realismo o el surrealismo de Buñuel, o que si la crítica social y la demanda que según muchos el arte moderno debe contener. Disfruta mecerse en su gozosa red mientras los personajes de la película, dos mecánicos de la compañía de transporte público protagonizados por Carlos Navarro y Fernando Soto “Mantequilla”, se sumergen en un caldo de complicaciones y enredos condimentado con humor y sensualidad cuando al calor de una decembrina borrachera hurtan “sin querer” el tranvía 133 que ya era desecho de la empresa transportista de la ciudad.

Más de una ocasión se desconcentró de la película porque la buenísima Lilia Prado con sus lindos párpados y sensuales labios ha salido de la pantalla para meterse en su delirante hamaca. Julio Cesar sacudía la cabeza repitiendo aquello de “mucha pierna, mucha nalga y poca chiche, santísima y sabrosísima trinidad, perfecta triada de la voluptuosidad”. Al terminar el filme su mujer tendría que disfrazarse de la hermosa protagonista para sofocar la lujuria que lo perturbaba, quizá una caguama sirviese de ayuda pero era eso o los pasajes del día siguiente.

“La ilusión viaja en tranvía”, película de 1953 de Luis Buñuel, comedia de enredos que no escapa del estilo del director mexicanizado ni de la carga sensual característica de su obra, filme con demanda social que ha soportado el paso de los años para volverse perpetuo y conducir a la reflexión en tiempos en que la ilusión viaja en camión.

APORTACIONES (IN)VOLUNTARIAS

México: de aquellos polvos, estos lodos

Por: Jeff Faux

Jeff Faux fue el fundador y es ahora miembro destacado del Economic Policy Institute. Su último libro es: The Global Class War [La guerra de clases global] (Nueva York, Wiley, 2007).

Traducción: Ricardo Timón
19/07/09

El pasado invierno, tanto el director saliente de la CIA como un informe independiente realizado por el Pentágono afirmaron que la inestabilidad política en México resultaba comparable a la de Pakistán e Irán como amenaza de primer orden a la seguridad nacional de los EEUU. Exageraban; México no es todavía un “Estado fallido”. Sin embargo, no hay duda de que marcha en esa dirección.

Una guerra criminal entre cárteles de narcotraficantes costó el año pasado la vida a, por lo menos, 6.000 personas, incluidos funcionarios públicos, policías y periodistas. El país encabeza la lista mundial de secuestros (Pakistán va en segundo lugar). Y con la crisis global, su economía crónicamente anémica sufre una hemorragia de puestos de trabajo, empresas y esperanzas.
No es sorprendente que los votantes dieran la espalda al partido derechista del presidente Felipe Calderón, el PAN [Partido de Acción Nacional] en las elecciones parlamentarias del pasado 5 de julio. Pero el partido de centroizquierda, el PRD –al que muchos creen le fue robada la presidencia en las elecciones presidenciales de 2006— se ha autodestruido como consecuencia de una lucha de facciones. Así pues, frustrados, los mexicanos devolvieron el parlamento al Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que décadas de dominación corrupta y autoritaria parecían haber enterrado definitivamente en 2000. Al menos, piensan muchos electores, el PRI sabe cómo mantener el orden.

Los mexicanos son responsables de lo que ocurre en su propio país, huelga decirlo. Pero la geografía les ha obligado constantemente a hacer su propia historia a la sombra de su vecino septentrional. “¡Pobre México!”, reza un viejo dicho, “¡tan lejos de Dios y tan cerca de los EEUU!”. Hoy, México es un ejemplo paradigmático de los efectos destructivos de la teoría económica neoliberal promocionada en el mundo entero por la clase rectora en los EEUU.
El Tratado de Libre Comercio de la América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés), propuesto por Ronald Reagan, negociado por George Bush y pasado por el Congreso por Bill Clinton en 1993, es, a la vez, símbolo y substancia del neoliberalismo. Se vendió a la ciudadanos de los EEUU, México y Canadá con la promesa de que el libre comercio de bienes y dinero transformaría México en una economía de florecientes clases medias, reduciendo espectacularmente la inmigración ilegal y creando un vasto mercado para las exportaciones de los EEUU y, en menor medida, Canadá.

Quince años después, México sigue siendo incapaz de crear el volumen suficiente de puestos de trabajo para dar empleo a su población. La emigración se ha multiplicado por dos, y a ambos lados de la frontera mexicano-estadounidense lo que ha conseguido la acrecida competencia en el mercado de trabajo es mantener bajos los salarios. En la cúspide, los ingresos y la riqueza se han disparado. No es por casualidad que entre los padrinos del NAFTA se hallaran el antiguo secretario del Tesoro Robert Rubin (demócrata) y el antiguo presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan (republicano), las huellas digitales de los cuales se hallan por doquiera en el desastre financiero global del presente.

Yo me opuse al NAFTA desde el comienzo. Sin embargo, consideraba que lo mejor que podía esperarse de él eran las eficiencias generadas por la integración económica, que podrían al menos hacer más competitivas internacionalmente a las empresas estadounidenses y mexicanas. Pero incluso ese argumento terminó siendo tan válido como una participación en un fondo de inversiones de Bernie Madoff.

Hace varios años, pronuncié una conferencia ante un grupo hombres de negocios en Ciudad de México. Los procedentes de los bancos y de las corporaciones transnacionales pensaban que el NAFTA había sido un gran éxito, pero los pequeños y medianos empresarios mexicanos veían las cosas de muy otra manera. Ustedes los estadounidenses, dijo uno de ellos, prometieron que con su tecnología y nuestro trabajo barato podríamos asociarnos para competir con Asia. Pero, en cambio, lo que ustedes hicieron fue abrir sus mercados a China e invertir allí. “Desde luego”, dijo. “Podemos fabricar componentes de TV por la mitad de lo que cuesta hacerlo en los EEUU. Pero los chinos pueden fabricarlos y fletarlos por la décima parte. Así que, en vez de cerrar el hiato entre México y los EEUU elevando los salarios, lo que hemos hecho es reducir el hiato entre México y China, bajándolos.”

Cuando le mencioné este diálogo a un banquero neoyorquino de inversión que había cabildeado en su día a favor del NAFTA admitió haber hablado vagamente sobre una asociación con México. Para añadir, frunciendo el ceño: “Las cosas cambian”, es decir, que las oportunidades de beneficio en
China dejaban muy pequeña cualquier cosa que México pudiera ofrecer.

Las gentes de Wall Street no tenían mucho interés en que México fuera más competitivo. Tampoco tenían gran interés en que los EEUU fueran más competitivos. Su propósito era precisamente el contrario: desconectarse a sí mismos y a sus socios granempresariales del destino de cualquier país particular. La Organización Mundial de Comercio, la apertura del mercado estadounidense a China y un rimero de acuerdos bilaterales de comercio siguieron la estela del NAFTA.

En México, la elite económica y financiera colaboró encantada. Por ejemplo, el NAFTA abrió a los bancos mexicanos a la inversión extranjera: los cabildeadores políticos que habían conseguido comprar al Estado el gigante Banamex por 3,2 mil millones de dólares y obtener subsidios públicos permanentes vendieron luego el banco, con subsidios incluidos, a Citigroup por 12,5 mil millones de dólares. Hoy, cerca del 90% del sistema bancario mexicano está en manos de inversores estadounidenses y extranjeros, quienes no están obligados a reciclar los depósitos mexicanos, o el dinero del gobierno mexicano, y devolverlos a México, sino que pueden invertirlo en cualquier parte del mundo.

La adquisición de Banamex fue negociada por Rubin tras ser nombrado presidente del comité ejecutivo de Citigroup con un sueldo de 17 millones de dólares anuales. A finales de los 80, cuando estaba en Goldman Sachs, Rubin copatrocinó la privatización del sistema telefónico mexicano a favor de Carlos Slim, un empresario mexicano muy bien relacionado políticamente. Lo que hizo Slim entonces fue usar los beneficios monopólicos obtenidos de sus elevadas cuotas telefónicas para invertirlo por todo el planeta, lo que incluye una substanciosa participación en el New York Times. En la última lista de Forbes, Slim aparece como el tercer hombre más rico del mundo.

Ello es que, mientras la economía estadounidense andaba hinchando burbujas punto.com y subprime, el modelo neoliberal parecía estable. Los inversores norteamericanos disponían de depósitos bancarios mexicanos y de trabajo barato mexicano en ambos lados de la frontera. Merced a la emigración hacia los EEUU, los oligarcas mexicanos se libraron de trabajadores frustrados que podrían haber resultado políticamente molestos. La economía también se ha beneficiado de las remesas de dinero en divisa fuerte que los emigrantes envían a sus familias.

Otra inyección de dinero en efectivo a la economía mexicana, no registrada en las estadísticas oficiales, son los cerca de 25 mil millones de dólares procedentes de la exportación ilegal de droga a los EEUU. Ahora mismo, con unas remesas deprimidas, unos precios del petróleo deprimidos y un turismo deprimido, el narco-comercio es probablemente el mayor suministro de divisa fuerte que tiene México.

El NAFTA y la ideología neoliberal que representa no son, huelga decirlo, las causas últimas del narcotráfico. Pero han sido factores causales de la mayor importancia en su monstruoso crecimiento reciente. Para quienes no conozcan de cerca la situación: el tratado de comercio creó una superautopista de dos direcciones para el contrabando; los señores mexicanos de la droga usan los dólares conseguidos en sus exportaciones para importar fusiles, helicópteros y sofisticado equipo militar de los EEUU para librar sus guerras territoriales. Al estrangular las pequeñas granjas mexicanas, incapaces de competir con el muy subsidiado agronegocio estadounidense, el NAFTA contribuyó también a expandir el volumen de jóvenes desempleados, que son la base de reclutamiento de los narcotraficantes. Y la integración bancaria bajo el NAFTA hizo mucho más fácil el lavado de dinero.

Más importante aún, tal vez: el NAFTA contribuyó a mantener la red de corrupción de los oligarcas mexicanos. Las elecciones presidenciales de 1988 –robadas por el entonces gobernante PRI al PRD— supusieron un shock para los poderes establecidos de ambos lados de la frontera. Al abrir México al dinero y a la influencia estadounidenses, el NAFTA se convirtió en una vía, según me dijo en cierta ocasión el representante norteamericano de Comercio, “para mantener a la izquierda alejada del poder”.

Hasta los 80, el contrabando mexicano de droga –sobre todo, marihuana— hacia el norte era modesto en escala, y generalmente tolerado por los sucesivos gobiernos del PRI. Su mensaje era el siguiente: no nos preocupamos de lo que vendéis a los gringos, pero nada de vender droga aquí a nuestros hijos, y por supuesto, compartid bajo mesa una parte de vuestros beneficios con nosotros. Pero los neoliberales respaldados por los EEUU que se hicieron con el control del PRI en los 80 tenían vínculos más estrechos con los cárteles mexicanos. El hermano y el padre del presidente y campeón del NAFTA, Carlos Salinas –celebrado en Washington como un buen gobernante reformador— fueron repetidamente acusados de conexiones con el negocio de la droga. En el primer año de Salinas en el cargo, su jefe nacional de policía fue descubierto con 2,4 millones de dólares de dinero procedente de la droga en el maletín de su auto.

En los 90, a medida que los cárteles de la droga mexicanos, mejor ubicados geográficamente, desplazaban los colombianos del mercado estadounidense de cocaína, sus beneficios y su influencia política creció. Pero también creció la rivalidad entre ellos y las facciones gubernamentales aliadas a ellos por el control de las rutas comerciales. Empezaron a verse por las calles cuerpos cosidos a balazos, desencadenando el nerviosismo público.

Buscando legitimidad tras las elecciones de 2006, ensombrecidas por la sospecha de fraude, el presidente Felipe Calderón declaró la guerra a los narcotraficantes. Fue un gesto popular, pero dado que la policía, el ejército y el aparato judicial están muy infiltrados por las bandas, le salió el tiro por la culata. Los narcos reaccionaron con una violencia terrorífica: asesinatos, decapitaciones y mutilaciones de policías, soldados y matones, actos, todos ellos, desvergonzadamente exhibidos en YouTube. Sabedor de que perdía el control de la situación, Calderón pidió ayuda a George Bush II. Resultado: la Iniciativa de Mérida, un programa de 400 millones de dólares anuales para suministrar helicópteros, equipo militar y entrenamiento a la policía y al ejército mexicanos.

Tras décadas de mantener distancias con los EEUU, los militares mexicanos –como las fuerzas armadas de Colombia, Honduras y otros países latinoamericanos— se están convirtiendo en clientes del Pentágono. A su vez, la sociedad mexicana se está militarizando. La corrupta policía local está siendo desplazada por los soldados, que acaso sean algo menos corruptos, pero que representan una mayor amenaza para los derechos humanos y la democracia. Un informe del pasado abril de Human Rights Watch identificó 17 casos específicos de abusos del ejército mexicano, incluidos “asesinatos, torturas, violaciones y detenciones arbitrarias”.

A favor de Barack Obama hay que decir que al menos ha sido capaz de reconocer lo que sus antecesores en el cargo negaban, a saber: que la demanda estadounidense de drogas y su suministro de armas hace de los EEUU un facilitador del proceso de crecimiento de los narco-señores de la guerra. Pero también ha dejado claro que ninguna de estas cosas está en la agenda política de su administración. Además, así como Bill Clinton llevó a buen puerto el acuerdo NAFTA de George Bush I, Barack Obama ha hecho suya la Iniciativa de Mérida de Bush II.

Dada la nula disposición de los políticos estadounidenses a enfrentarse con el problema de la demanda de droga, no es probable que la Iniciativa de Mérida vaya a tener más éxito en punto a la erradicación del comercio de droga del que lo ha tenido el Plan Colombia (dotado con 6 mil millones de dólares). Lo mejor que cabe esperar es algún tipo de reparto del mercado entre los cárteles que termine siendo tácitamente aceptado por el gobierno mexicano, mientras Washington mira pudorosamente para otro lado. Dado que en muchas áreas el dinero de la droga es la principal fuente de financiación de las campañas electorales, un parlamento mexicano dominado por el PRI podría terminar convirtiéndose en el foro adecuado para la negociación de un final, no por cínico menos bienvenido, de los asesinatos.

Entretanto, la violencia del mundo de la droga ha logrado disuadir a turistas e inversores, empeorando todavía más la recesión mexicana. El grueso de las previsiones esperan que la economía se contraiga alrededor de un 6% este año: un golpe tremendo para un país en el que el 45% viven con 2 dólares al día, o menos. Respuesta de Calderón: rescatar las grandes empresas que especularon con derivados financieros de Wall Street y un incremento del gasto público con cuentagotas, esperando, una vez más, que los EEUU absorban el excedente mexicano de trabajo.
Pero, aun si la economía de los EEUU se recupera, es improbable que vuelva a generarse un boom crediticio como el que mantuvo a flote al NAFTA. En la era post-crac, los EEUU se verán finalmente forzados a enfrentarse a sus déficits comerciales y a su imponente deuda exterior. Los estadounidenses tendrán que reducir su gasto de consumo, incrementar el ahorro y vender más –y comprar menos— al resto del mundo. Si México no pudo prosperar durante 15 años exportando bienes y trabajadores a un pletórico mercado de consumo estadounidense, resulta difícil de creer que podrá hacerlo cuando ese mercado se ha deshinchado.

Hay que repensar por entero la relación. A este respecto, el olvido en que ha caído la exigencia de Obama, durante su campaña electoral, de renegociar el NAFTA, ha de considerarse una oportunidad perdida. Un nuevo debate sobre el tratado de comercio podría haber favorecido la discusión pública sobre el fracaso de la teoría económica neoliberal, sobre la “guerra a las drogas” y sobre una política inmigratoria que ignora las causas que llevan a los trabajadores mexicanos a cruzar la frontera. Podría haberse convertido en un fórum para reflexionar cabalmente sobre cómo puede ponerse la integración continental al servicio de la población trabajadora, y no meramente al servicio de los inversores. Por ejemplo: ¿qué tipo de políticas cooperativas de transporte, energía e industrialización verde podrían hacer que las gentes de las tres naciones –ahora ligadas por un mercado único— llegaran a ser más competitivas globalmente?
Los asesores de Obama, gentes de Wall Street, no tienen mayor interés que Bush en este tipo de cambio. Y sin una nueva dirección económica, la vida para el mexicano medio empeorará sin lugar a dudas, y crecerán las tensiones sociales. Algunos amigos mexicanos observan que la Revolución contra España estalló en 1810, y que la Revolución contra el dictador Porfirio Díaz, respaldado por los EEUU, estalló en 1910. ¿Y en 2010?

Sea como fuere, los problemas y los conflictos mexicanos no se quedarán convenientemente encapsulados al otro lado de Río Grande. Constrúyase un muro de diez pies de alto, que la gente desesperada encontrará escaleras de doce pies. El libre comercio, huelga decirlo, seguirá floreciendo; la secretaria de Estado de Seguridad, Janet Napolitano, estima que los cárteles mexicanos de la droga están ahora mismo operando en 230 ciudades norteamericanas.

Así, gracias a la gente que nos trajo el desastre de las hipotecas subprime, de la congelación del crédito y de la Gran Recesión, la próxima Revolución mexicana podría estar más cerca de lo que ustedes piensan.

(Tomado de Internet)

APORTACIONES (IN)VOLUNTARIAS

El eslabón más débil



Por Mario Wainfeld

La explicación oficial (el presidente Manuel Zelaya cayó casi de improviso en la embajada de Brasil en Tegucigalpa) suena naïve. Pero aún si se la acepta (el olfato indica que el acuerdo era previo) es llamativo el compromiso que tomó el presidente Lula da Silva con su colega constitucional hondureño. El vigor de su intervención es proporcional a la gravedad que asigna al caso. Su acción es heterodoxa, su fundamento racional. Es conspicuo el nivel de profesionalidad de la Cancillería brasileña. Y hay consenso extendido acerca de las dotes de Lula da Silva, un líder nacional y regional de enorme altura. Cerca del final de su segundo mandato goza de una altísima popularidad en su país y una enorme reputación fuera de ella. Ha consolidado a Brasil como potencia mundial y regional. La continuidad de la política exterior brasileña es proverbial, su salida no la tronchará..., pero las personalidades dejan su marca. El cronista supone que muy pronto, cuando el referente petista ya no esté, la región, la Argentina y el mismo escriba lo van a extrañar.
Sin apearse de su tono sereno y su discurso bien modulado, el brasileño juega fuerte. No es la primera vez que su acción internacional trasciende el jogo bonito y se interna en terreno barroso, sin certeza acerca de las consecuencias inmediatas. Así fue cuando su asesor estrella Marco Aurelio García viajó a Bolivia acompañado por Eduardo Sguiglia en representación del gobierno argentino, a fin de cimentar la salida electoral a la sangrienta crisis provocada por el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Reincidió cuando el peripatético Marco Aurelio se internó en la selva colombiana para participar en la liberación de Ingrid Betancourt. La primera jugada salió muy bien, quizá mejor de lo esperado, remató en el amplísimo triunfo de Evo Morales en las presidenciales. En Colombia, el trámite fracasó, cuanto menos transitoriamente.
El régimen de facto hondureño parece inviable en el mediano plazo. Una nación pequeña, para nada condenada al éxito y con nulas perspectivas de “vivir con lo nuestro” es un mal prospecto de supervivencia si su gobierno recibe un aislamiento internacional machazo. Como jamás antes en la cruel historia del patio trasero, ningún Estado reconoció al presidente golpista. Pero el desenlace dista de ser automático en el corto plazo, signado por la radicalización del gobierno usurpador, la presencia de tropas en las calles, el toque de queda y el estado de sitio.
Claro que algo “había que hacer” para alterar la inercia pro golpista: la coyuntura, tres días atrás, pintaba fatal para el régimen constitucional. El transcurso del tiempo conspiraba contra Zelaya, su retorno cambia las coordenadas en un escenario abierto a muchas alternativas, que desautorizan vaticinios y sólo dejan pie a conjeturas.
Es patente que Lula da Silva considera que el caso es crucial, habilitando (o imponiendo) movidas plenas de tensión. Hace casi un siglo Lenin le enmendó la plana a Marx, explicando que el socialismo podía emerger en el eslabón más débil del sistema capitalista. Muchos presidentes de este Sur advierten hoy que Honduras puede ser el eslabón débil de una cadena digna de sostén: la inédita coexistencia de regímenes democráticos populares que garantizan sustentabilidad al vecindario.
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Hace pocas décadas la política exterior argentina estaba signada por la paranoia y una deformada imagen corporal. Aquélla se extasiaba con hipótesis de conflicto contra países limítrofes. Esta se obsesionaba en suponerse pares de Brasil. Las disfunciones empezaron a corregirse desde los albores del mandato de Raúl Alfonsín. Siguieron mejorando hasta hoy. Los Kirchner comprendieron, a poco de andar, que Lula era un aliado ideal y que el lugar de Argentina era acompañarlo. Disipada cierta suspicacia inicial, Néstor Kirchner actuó de consuno con él en el desendeudamiento con el FMI, en Haití, en la Cumbre marplatense que le dijo “no al ALCA”. Cristina Fernández perseveró en la correcta doctrina, en las cumbres del Grupo Río y de Unasur que promovieron acciones concertadas en el conflicto entre Colombia y Ecuador, tanto como en el salvaje levantamiento de la rosca separatista boliviana contra el gobierno de Evo Morales.
Ese comportamiento sistémico constituye a Argentina en garante de la paz y la democracia regionales. Un factor común los une, también percibido por otros presidentes, es la derecha la que intenta golpes acá o allá (Bolivia, Venezuela, Honduras), mientras los regímenes populistas o sedicentes socialistas (aún los más radicales) eligen someter su revalidación al veredicto electoral.
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Es un dato que subsisten en Estados Unidos agencias estatales, funcionarios y políticos relevantes empáticos con Micheletti, sus métodos y sus objetivos. Puede discutirse si el presidente Barack Obama, que no concuerda con ellos, hace todo lo que puede por defender el sistema democrático hondureño. Es un debate espinoso, siendo evidente que la política exterior norteamericana no puede girar ciento ochenta grados y que Obama es (en el mejor de los casos) lo más avanzado que puede dar hoy su país pero no un revolucionario. También es innegable que la conducta de la administración Obama frente al golpe difirió de lo que fue moneda corriente en épocas pasadas. No lo motorizó, no lo apoyó. Ayer mismo, Obama conferenciaba sobre el cambio climático, mientras el Departamento de Estado hacía apelaciones a la paz y la contención sin mover un dedo a favor del usurpador.
El cambio es pausado y parcial, pero abre algunas perspectivas. Claro que la suerte de nuestras naciones depende de sus propias acciones, lo que explica y resalta la decisión de Lula. El momento en que se tomó, concomitante con la Asamblea General de las Naciones Unidas, le da una resonancia especial.
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Las comunicaciones se cortan, los aeropuertos se cierran. Mel Zelaya y su esposa Xiomara Castro (que sabe un montón, micrófono en mano) se explayan a través de radios y programas de tevé de todo el mundo. Telesur consigue imágenes inigualadas desde Tegucigalpa. La CNN en español dispensa un trato institucional al presidente legal de Honduras. José Miguel Insulza hace lo mejor que puede para mantener a flote a la enclenque Organización de Estados Americanos (OEA), en lo que quizá sea su última chance de hacer algo útil. Los cancilleres, reunidos en Nueva York al cierre de esta nota, elaboran un enésimo documento de repudio conjunto.
La ruptura del orden institucional se despliega en un cuadro distinto, con ingredientes que sorprenden a quienes vivimos instancias más convencionales. Hay resquicios de esperanza, un protagonismo encomiable de los presidentes de naciones hermanas, los medios muestran la brutalidad y la torpeza de los golpistas. Pero nada es nuevo del todo: el fantasma de la derecha brutal sigue latente, ahora en un eslabón débil de la cadena, con un presidente constitucional que parece salido de Macondo. Consultados por este cronista varios diplomáticos de Argentina y países cercanos, ninguno creía que Micheletti fuera tan torpe y suicida de violar la extraterritorialidad de la embajada brasileña pero ninguno apostaba una cena por ese pálpito.
mwainfeld@pagina12.com.ar
Tomado de Pagina 12
23/09/2009 www.pagina12.com.ar